
Harta de estar aquí
Harta de morir
Cansada de ser cobarde
Lamentándome por aquel “no”
Harta de seguir aquí
Harta de las mismas palabras
Harta de robar mis propias ideas
Harta de afirmarme
Harta de negarme
Harta de falsearme
Continuamente
Cansada de estar sola
De sentirme sola
Por elección propia
Harta de morir
Harta de ser cobarde
Cansada de mí misma
Cansada de todos los días
Cansada de escribirme
Lamentándome por aquel sí
Aquel sí a mí misma
Harta de mis palabras
Harta de mis ideas
Simplemente cansada
Simplemente harta
Encerrada, siempre encerrada
En mí misma, en aquel día
Y cansada, cansada y muy harta de mí
Incapaz de mirarme al espejo
Incapaz de no pensar
Incapaz de no odiarme
Por aquel sí a mi misma
Y cansada, cansada y muy harta de mí
Y de robarme mis propias ideas

Un poema con esa estructura es peligroso, pues puede ser tildado fácilmente de repetitivo, pero tú salvas ese peligro y haces que suene como una letanía interior...sacando matices distintos de las mismas palabras. Espero a leer otro poema.
ResponderEliminarGracias por añadir mi blog a tu lisa!